- Alimentación (Autorango): Adaptan su fuente interna a voltajes entre 90 y 240 VCA sin necesidad de selectores, protegiendo el equipo de variaciones de red.
- Supresión de Ceros: Display doble capa realista. Mantiene la legibilidad industrial "apagando" visualmente los dígitos más significativos no utilizados.
- Velocidad / Frecuencia (Hz): Un proceso a 50 Hz equivale a leer 50 pulsos por segundo (¡3,000 eventos por minuto!). En la industria, los sensores de estado sólido soportan hasta 10 kHz (10,000 pulsos/segundo).
- Reset (Puesta a cero): Puede realizarse desde el panel frontal o mediante el Reset Remoto (un borne de entrada trasera) que se cablea a un PLC o sensor de "fin de ciclo".